Estados Unidos es capitalismo. El viernes pasado mi amigo Juan Sebastián me dijo que lo acompañara a comer en un restaurante en Collegetown porque habría de encontrarse con una amiga suya por primera vez en seis años. Yo acepté la invitación, pero claro, me puse un presupuesto máximo, aquí toca estar muy precavido puesto que los precios parecen números bajitos pero en realidad toca sumarle el tax, tip, y lo peor, multiplicarlos por tres.
Nos encontramos en Starbucks y la emoción de estos dos amigos en reencontrarse fue épsilon mayor a cero, bueno, Juan Sebastían ya me había confesado que se conoció con ella sólo por una semana; no importa. Decidimos comer en un restaurante de comida mediterránea con un nombre sin sentido: "Aladdin's Natural Eatery" (Restaruante Natural de Aladdin) 1. Aladdin no es del mediterráneo y sólo fue a Grecia para coquetear con Jasmine en su alfombra y 2. Aladdin robaba cosas para comer ¿será qué el nombre sugería algo?
La noche fue divertida y duramos casi dos horas en el restaurante, los precios se me hicieron justos porque los platos parecían buenos y grandes, al final llegó el momento de pagar y decidimos dividir la cuenta en tres. La amiga dijo que no tenía efectivo entonces pagaría con tarjeta y yo pensé que era la oportunidad perfecta para usar mi tarjeta débito que recientemente había sacado en CFCU y estaba ansioso por estrenar. Aquí viene la parte extraña, no quiero hablar sobre cómo en este país sólo se usan tarjetas para pagar todo ni del misterioso rito de las propinas, no. La mesera tomó ambas tarjetas y preguntó cómo dividía la cuenta, yo dije en mi defectuoso inglés "doce dólares para la roja y el resto para la azul (mi tarjeta)" ella muy entendida se alejó con las tarjetas y regresó con dos bandejas, en cada una estaba una tarjeta y un papel que decía: "Tip_________ Total:________ Sign:__________" Yo puse una moderada (aquí tacaña) propina de tres dólares escribí el total y firmé, me quedé en posición de observación aguda para entender el siguiente paso y la amiga simplemente firmó, tomó la tarjeta y me dijo "bueno, vámonos"...
¿Bueno vámonos? pues nos fuimos y por esa noche sólo pensé cómo fue posible que yo pagara, sin dar mi clave, sin dar mi tarjeta para la propina, sin recibir ninguna factura ¿era posible que me sacaran plata sin que yo diera la contraseña? ¿cuando la mesera se llevó las tarjetas qué hizo? Lo interesante es que hasta el día de hoy no me han sacado ni un dólar de mi cuenta ¿extraño o soy un idiota?
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